México, segundo país más peligroso para ejercer el periodismo, según Reporteros sin Fronteras

Nacional

Diciembre, 23, 2017

Este año fueron asesinados, al menos, 65 periodistas en el mundo, 39 de ellos (60%) resultaron agredidos de manera intencional, debido a su trabajo de investigación, que afectaba intereses de autoridades políticas, religiosas, económicas o de grupos criminales.

Así lo revela el informe anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF) publicado ayer, el cual señala que México es el país en paz más peligroso del mundo para los reporteros.

El balance de 2017 muestra una disminución de 18% del número de reporteros ultimados respecto al año anterior, cuando se registraron 79 decesos. Tendencia que RSF explica en parte por “la creciente toma de conciencia sobre la necesidad de proteger mejor a los periodistas y la multiplicación de las campañas por las organizaciones internacionales y por los mismos medios”.

El reporte añade que Siria sigue siendo –como en los últimos seis años– el país más mortífero para los periodistas, pues ahí fueron asesinados 12 reporteros.

México lo sigue de cerca con 11 periodistas asesinados, todos de manera intencional, con lo que es ubicado por el organismo como la nación que no está en guerra que es más peligrosa para los reporteros.

Siguen en el listado Afganistán (9), Irak (8) y Filipinas (4).

“En México, donde imperan los cárteles del narcotráfico, los periodistas que abordan temas como el crimen organizado o la corrupción de los políticos sufren casi de manera sistemática amenazas, agresiones y pueden ser ejecutados a sangre fría”, señala el documento.

Se destaca el caso de Javier Valdez Cárdenas en la ciudad de Culiacán, en Sinaloa, quien se especializaba en el tema del narcotráfico.

“Al igual que Javier, en 2017 otros 10 periodistas mexicanos pagaron con su vida su trabajo informativo. La mayoría de estos crímenes permanecen impunes en la República. La impunidad se explica por la corrupción generalizada que reina en el país, patente sobre todo a escala local, ámbito en el que los miembros del gobierno a veces están coludidos con los cárteles”, se lee en el documento de RSF.

En el caso de Siria, precisa que el peligro es omnipresente y los reporteros permanentemente corren el riesgo de perecer por los tiros de francotiradores, el lanzamiento de misiles, la explosión de bombas artesanales o los ataques suicidas.

Los periodistas locales son las principales víctimas, puesto que en los últimos años la presencia de reporteros extranjeros ha disminuido de forma considerable, como ocurre también en Irak, Yemen o Libia, lo que igualmente ha contribuido a la reducción de muertes registrada este año, según el informe.

Por: Enrique López Romero 

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