Secretaria de Economía, Graciela Márquez, vuela en primera clase, luego de austeridad gubernamental

Nacional

Enero, 5, 2019

Luego de que su jefe, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha ordenado a su gabinete una política de austeridad que incluye cero lujos, la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, voló en primera clase para trasladarse a la gira de trabajo que ambos realizaron en Tamaulipas.

La tarde de este viernes, el Presidente Andrés Manuel López Obrador arribó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para abordar un avión comercial rumbo a Reynosa, donde presentó el decreto de la zona franca fronteriza, que implica bajar a la mitad el IVA y el ISR, al cual lo acompañó la titular de la secretaria de Economía.

El mandatorio tomó, como de costumbre, un lugar en clase turista, ubicado en la salida de emergencia; en este caso viajó por Aeroméxico.

Sin embargo, la secretaria optó por un asiento “fifí” (adjetivo que el Presidente usa para referirse a algo caro) en la zona de primera clase.

Derivado de esto el costo de un asiento de turista, como el que usó el Presidente, para volar de la Ciudad de México a Reynosa, en día viernes alrededor de las 14:00 horas, oscila entre los mil 600 pesos y 6 mil 500 pesos, dependiendo la anticipación con la que se compre.

El asiento para primera clase no tiene un aumento con porcentaje establecido, pues varía para cada ruta.

Dicha zona se ubica en la parte frontal de la aeronave, cuenta con asientos más amplios, más cómodos, ofrecen cobijita y hasta una almohadita, así como mejor calidad de bebidas, entre ellas vino y whiskey; la botana también es de mejor calidad, detalló la azafata.

Aunque a la gira de Reynosa al Presidente también lo acompañaron Luisa María Alcalde y Román Meyer, secretarios del Trabajo y Desarrollo Agrario, Urbano, éstos no emularon la acción de su homóloga.

Durante este sábado, el Presidente continuará su gira en Ciudad Juárez, Chihuahua, a donde le acompañará el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, quien viajó durante esta noche también por Aeroméxico, desde la Capital del país.

El funcionario tampoco optó por primera clase mas no así una de sus colaboradoras, quien sí tomó uno de las tres asientos de la línea cuatro de esta zona.

No es primer resbalón del gabinete en primera clase, ya se ha dejado entrever que ese tipo de acciones disgustan al Presidente, como se hizo notar durante la gira de agradecimiento que realizó, en calidad de Presidente electo, al estado de Zacatecas.

En esa ocasión, la aerolínea modificó los lugares de algunos pasajeros, entre ellos el de Javier Jiménez Espriú, hoy secretario de Comunicaciones y Transportes, a quien movieron al área de primera clase.

Cuando se dio cuenta de que su nuevo asiento era “fifí”, y antes de que López Obrador lo viera usarlo, optó por cambiárselo a otro pasajero que iba en zona turista.

Otro ejemplo es el del senador Jaime Bonilla, quien lo acompañó a una gira en Baja California.

En época de campaña, el morenista había pagado su lugar en primera clase; sin embargo, fue llamado por López Obrador hacia la zona comercial, y entre plática y plática lo mantuvo ahí, de pie, durante la mayoría del vuelo, lo que no le permitió disfrutar de la comodidad de su asiento de primera clase.

En plática informal, el senador contó que incluso el Presidente le ofreció de los cacahuates que dan en la aerolínea como refrigerio. Vaya austeridad.

Por: Gabriel Xantomilla

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