LOS TIEMPOS CAMBIAN

Nacional

Marzo, 28, 2020

Cuando los tiempos cambian, cuando la vida torna en lo más difícil, hasta respirar trae consecuencias, tocar a las personas y abrazarlas podría ser mortal, cuando los tiempos cambian, estar cerca de humanos, se convierte en un arma letal no solo para ti sino para el mundo.

A través de tiempo y teniendo una vida un tanto aislada de los demás, pensaba que no era tan importante relacionarse con nadie, que entre menos fuéramos en el mundo seríamos más felices, mi visión un tanto egoísta quizá, pero también de angustia por saber que en el mundo cada vez somos más y que justo eso nos trae consecuencias en la ecología y sobre todo a las personas mayormente desprotegidas.

Al paso del tiempo y también madurando un poco más mi relación en el ámbito social y a su vez asumiendo una vida espiritual, veo el fenómeno del coronavirus como algo que no solo está impactando en la economía de los países, sino observo el fenómeno dentro de un impacto cultural que relaciona nuestros valores. Fe, voluntad, amor hacia Dios y la vida misma, una oportunidad para comenzar a comprender que la vida se hace en conjunto y que una debilidad social cuando sabemos aprovecharla, nos puede traer consecuencias positivas como nuestra fe en Dios y en la vida humana.

Es paradójico como el engrane social, en el que una persona depende de otro individuo ya sea por relación laboral, por familia, amistad etc; y repensando que mis consecuencias o resultados le pueden afectar directamente al otro, es la prueba más eficaz y evidente de que con virus o sin virus, la vida es así en general, nos enseña que en efecto, la vida no se trata solo de mi o de ti, sino de todos en conjunto, de que al final no podemos vivir el uno sin el otro sin que existan consecuencias de por medio.

Es impactante que toda esta serie de sucesos, me hace repensar en la finalidad de mi existencia en este mundo, hoy día tocar a alguien, estar de frente con alguien, darle la mano o darle un abrazo a alguien que lo necesita, me ha convertido en una persona vulnerable así como todos de alguna manera lo somos hoy día y que no podemos dejar de hacer y de brindar el apoyo a quien lo necesita.

Hoy día estamos atravesando a nivel mundial un fenómeno de salud muy importante en el que la colectividad por fin ha logrado empatizar con gente de todo el mundo, me parece un fenómeno que nos conecta como humanos y que no podemos dejar pasar para analizar, rectificar y sobre todo pensar que la vida humana es tan vulnerable y tan frágil que en un abrir y cerrar de ojos todo cambia o se acaba.

Algunos piensan a través de este fenómeno en el desbalance económico, otros en la política, algunos cuantos en la posibilidad de nuevas formas de comerciar, otros y una gran mayoría con la preocupación de lo que se aproxima en cuanto a nuestros trabajos y la falta de dinero en las familias, y así podríamos enumerar una serie de hechos que al final construyen nuestro propio pensar sobre la pandemia, en el que al final, todos estamos incluidos, formando esta sociedad.

Es importante volver al inicio y repensar qué es lo más importante ahora de todo esto que está pasando en el mundo, qué actitud tomar frente a la situación denominada como pandemia mundial, es un tema que te involucra como ser humano y hasta dónde crees posible contribuir a una mejora, las preguntas que surgen en mi mente son: ¿me es necesaria la convivencia con las personas de allá afuera que conforman mi entorno social?, ¿me es indispensable la gente con la que me rodeo?, ¿estoy preocupada por su familia? Y sobre todo ¿Esta Dios presente en sus vidas?.

Pienso que eso y más debemos de cuestionarnos, de pensar un poco más en los demás y que con certeza lo que sentimos y pensamos lo llevemos a la acción y no seguir evadiendo nuestra realidad, que este tiempo sea para reflexionar sobre la importancia de mi persona en este mundo, y saber cómo puedo enfrentar y aportar parte de mi realidad para el mundo. Jamás debemos olvidar que lo que me pasa a mí, seguramente traerá un efecto en alguien más y esa es la responsabilidad que te quiero compartir hoy día, para que todos los días entonces, podemos seguir construyendo nuestra realidad social con un poco mas no solo de responsabilidad sino de amor hacia Dios, a ti y a la vida humana.

Por: Laura Alicia Juárez Bravo/Latitud Megalópolis

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