SER O NO SER, ¿BIDEN O TRUMP?

Internacional

Octubre, 27, 2020

El triunfo de Joe Biden implicaría menor incertidumbre en materia de inversiones y una mejor aplicación del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), de acuerdo con el economista en jefe de BBVA, Carlos Serrano, pero si Donald Trump no acepta los resultados el escenario se complicaría.

Trump ha insinuado que no aceptaría los resultados de la elección presidencial al atacar continuamente la confiabilidad y legitimidad del voto por correo y sentando las bases para no aceptar una derrota alegando un fraude electoral.

Entonces la elección se complicaría y la disputa se iría a los tribunales pero la Constitución de Estados Unidos y la ley federal garantizan que haya un presidente el Día de la Inauguración, el próximo 20 de enero.

Ante esto, si la noche electoral no hay un claro ganador, las campañas del presidente estadounidense Donald Trump y su rival demócrata Joe Biden están armando sendos grupos de poderosos abogados expertos en disputar votos y recuentos.

De suceder esto, es bastante probable que la batalla ascienda rápidamente hasta el Tribunal Supremo porque por ley los estados tienen que declarar su resultado oficialmente antes del 8 de diciembre.

Luego, los votos electorales de los estados deben emitirse el 14 de diciembre (los tribunales tendrán esto en cuenta al arbitrar cualquier disputa).

Pero para Carlos Serrano de BBVA “la situación para el país sería mejor con un triunfo del candidato Biden. Ahora que ya hay un acuerdo comercial, la posibilidad de ver una disrupción muy fuerte en la relación comercial entre México y Estados Unidos ya es menor”, lo cual es inaceptable por su contrincante Donald Trump que de entrada acepto el T-MEC.

Durante la presentación del estudio “Situación México” correspondiente al cuarto trimestre del año, Serrano explicó que “una administración Biden sería menos propensa a estas amenazas arancelarias, crecerían más en las cadenas de valor de la región.

El candidato Biden apoyó el TLCAN original, fue de los miembros del Senado que lo votaron; apoyó el actual y pensaríamos que está más comprometido con esta visión y con ver un país con instituciones más fuertes. Nos parece que las perspectivas para el país serían mejor con la administración Biden”.

Lo cierto es que la batalla legal por la Casa Blanca ya ha desatado a decenas de abogados de los republicanos y de los demócratas que están chocando ya en tribunales en todo el país por los plazos para la votación por correo y otros asuntos creados por la pandemia de coronavirus.

Y ambas partes han preparado enormes operaciones legales con vistas a una contienda que termine en la Corte Suprema.

En el lado demócrata, el programa de protección de elecciones de la campaña de Biden incluye un equipo nacional especial de litigio con centenares de abogados dirigidos por Walter Dellinger, procurador general interino durante el gobierno de Bill Clinton, y Donald Verrilli, procurador general durante la presidencia de Barack Obama, entre otros.

Trump por su parte y los republicanos han estado armando un equipo legal que incluye a Jay Sekulow, uno de los principales abogados del presidente durante el juicio político y la investigación del fiscal especial sobre Rusia, que es un experto en litigios ante la Corte Suprema.

Y, en un giro extraordinario, el presidente ha presionado para que su nominada a la Corte Suprema, Amy Coney Barrett, sea investida lo más pronto posible, diciendo que es importante tener nueve jueces en la corte para decidir cualquier disputa electoral.

La jueza fue confirmada este lunes 26 de octubre.

Un grupo llamado Abogados por Trump, cuya junta asesora incluye al secretario de Justicia de Texas, Ken Paxton, y al abogado de Trump Rudy Giuliani, está reclutando a abogados retirados y estudiantes de derecho.

Aunque en el fondo, lo mejor para México, es que gane Biden ya que en su informe y análisis trimestral realizada por el Área de Estudios Económicos del banco advierte escenario ligeramente más positivo del pronóstico de una caída de 10 por ciento, esto ante un rebote de la actividad económica en el tercer trimestre mayor al previsto.

“No obstante, la recuperación se ralentizará hacia adelante en un contexto de debilidad de la demanda interna e incertidumbre asociada a problemas de inconsistencia temporal registrados en algunas decisiones de política económica del gobierno”, mexicano explicó.

Lo cierto es que si Joe Biden gana, BBVA México estima que la economía crecería 3.7 por ciento para el próximo año, asumiendo claro, la disponibilidad de la vacuna en la segunda mitad de 2021.

Por: Ernesto Madrid/Latitud Megalópolis

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