¿Qué significa que Citibanamex deje la banca personal y empresarial en México? La Condusef dice esto


Por:

Nacional

Enero, 14, 2022

Luego de que se anunció que Citigroup dejará de operar en México ha surgido la interrogante de lo que pasará con sus clientes tras este anuncio ¿Ya no podré hacer operaciones? ¿Me tengo que mudar de banco? Aquí la respuesta.

De entrada para tranquilidad de todos sí podrán seguir realizando operaciones bancarias como siempre lo han hecho. Además, la CONDUSEF seguirá atendiendo las reclamaciones que se tengan sobre el servicio.

Los 22 millones de clientes deben saber que este proceso de venta al que entró el banco no afectará las operaciones debido a que esté entrará a una modalidad llamada “negocio en marcha”.

La ventaja que tiene el banco, de acuerdo a CONDUSEF, es que cuenta con un bajo índice de reclamaciones bajo. De igual manera se invita a que Citibanamex debe cumplir con todas las normas del sector bancario de las autoridades con su clientela.

En cuanto salgan interesados en comprar a la banca la Comisión Federal de Competencia participará debido a su importancia en el mercado.

De acuerdo a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros esta estará pendiente de que se sigan cumpliendo con los servicios financieros y respeten los productos que ofrece.

¿Qué pasará con tus cuentas? Pues el banco que las compre empezará a manejar tu tarjeta de débito o el crédito que tenías. Probablemente te cambien el plástico y tengas que buscarte una nueva sucursal.

Las obligaciones de banco y de usuario seguirán igualitas: tendrás que pagar tus créditos o arriesgarte a terminar en el buró. La institución financiera que compre la cartera de Citibanamex tendrá que respetarte las comisiones y los acuerdos que tenían contigo. Lo único que cambiaría es el traspaso. 

Además, como lo mencionaban también, su venta dependerá de las regulaciones tanto estadounidenses como mexicanas. Acá en México, instituciones como la COFECE tendrán que palomear el movimiento.

Por: Gabriel Xantomilla

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